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Fantasia y revolución en los trajes de la Baja Edad Media

julio 07, 2017

Fantasia y revolución en los trajes de la Baja Edad Media

A partir del siglo XI, se produce una gran revolución textil. Como consecuencia de ser un periodo de guerras, conquistas y el inicio de las cruzadas, se crea un sentimiento de esplendor y poder que sustituirá las túnicas cortas de los hombres por unas túnicas cada vez más largas y ajustadas. Esta revolución afectará igualmente a las mujeres, quienes tendrán una gran diversidad de formas de escote y decoración, produciéndose a la par, un aumento del uso de la seda.

-          Gracias a la llegada del botón, las prendas medievales  se ajustaron más  a la silueta, dejando a la vista el cinturón, ahora decorado con piedras preciosas y que antes se ocultaba debido al gran número de capas. Al principio el botón era un elemento lujoso fabricado con materiales carísimos. Los nobles utilizaban largas botonaduras como símbolo de riqueza y poder. Más adelante los materiales de fabricación se normalizaron, utilizando cobre, vidrio o latón.  La botonadura se utilizaba de diferente forma entre hombres y mujeres, las prendas femeninas se abotonaban de derecha a izquierda y las masculinas a la inversa. Algunas teorías consideran que eran diferentes porque las mujeres  colocaban al bebe en el brazo izquierdo para amamantarlo y podían con la mano derecha abrir el corpiño con mayor facilidad.

 

-          La moda medieval masculina y femenina se verá influenciada por un síntoma de fantasía. Se producirá  la longitud de las prendas exteriores que barrerán el suelo junto con mangas larguísimas, que en muchas ocasiones, las mujeres se anudaban al puño para no arrastrarlas por el suelo. Aumentará el uso de complementos medievales  como las coronas y diademas, además de grandes capas decoradas extravagantemente. Estos trajes medievales femeninos se convirtieron en prendas ajustadas al cuerpo que marcaban las caderas y el trasero de la mujer, destacando su silueta  como vía reproductora. Las mangas en los vestidos eran un elemento de distinción, así que  muchas mujeres cuando no podían permitirse la confección de un nuevo vestido, lo que hacían era crear mangas de “quita y pon”. Por lo que cuando estaban en el hogar llevaban un tipo de manga más sencillo, y cuando salían a la calle o iban a la corte, cambiaban las mangas por otras más lujosas y decorativas. Entre las nuevas técnicas de decoración destacan  el enguatado (contraste y combinación entre los colores de las prendas), el festoneado (sensación ondulada en la prenda) y el acuchillado (consistían en realizar cortes a los tejidos).

   

-          La mayor novedad respecto a la ropa medieval se produjo con la creación del traje corto y ajustado masculino, con el objetivo de establecer una diferencia bien marcada entre la silueta del hombre y la mujer. Para ello se tuvo que adoptar nuevas vestimentas de estilo militar. Se produjo una búsqueda de nuevas prendas que protegieran al caballero o al arquero en batalla, se dio el uso del metal en láminas  que daría paso la armadura completa. Con el tiempo se fue añadiendo más y más placas de metal, para proteger todas las extremidades del caballero. Se considera que su origen data del siglo XIII y que un siglo después su uso estaba totalmente generalizado. La armadura estaba compuesta por la cota de malla y el gambesón que se colocaba por encima de una camisa, sumado al yelmo que les cubría totalmente la cabeza. Estas vestimentas militares debían de ser expresamente ajustadas al cuerpo, para así poder proteger al caballero de los ataques en batalla. Debido a la estrechez se tuvo que realizar un corte para poder colocarla sobre el cuerpo y ajustarla, surgiendo así el cierre por medio de botones.